La llegada de la tecnología ha transformado la vida de millones de personas. En la actualidad, el proceso de digitalización se extiende de manera acelerada y ha llegado también a los seguros, un sector en ebullición porque startups disruptivas están incorporando técnicas y herramientas sofisticadas como el data, la inteligencia artificial o el internet de las cosas para modificar, como no había sucedido nunca hasta ahora, este sector.

Los números hablan por sí solos. La industria insurtech se define por la unión de las palabras en inglés insurance (seguros) y technology (tecnología) y aglutina a las compañías de seguros tradicionales, a las empresas tecnológicas y a las startups disruptivas que utilizan las nuevas tecnologías para crear nuevas maneras de ofrecer los productos y servicios al cliente final. Acumula una inversión de más de 8.000 millones de dólares desde 2012, con una cifra superior a los 2.200 millones de dólares en 2017, según un informe elaborado por CB Insights.

Un seguro para cada persona

La información es clave en el negocio de los seguros. Y las nuevas fuentes de información, que han llegado con las nuevas tecnologías, están permitiendo a las empresas aseguradoras generar los productos más adecuados para cada cliente.

Aquí está el gran cambio: fenómenos como el big data y el internet de las cosas están acabando con este escenario. La capacidad de disponer de más y mejores datos, obtenidos gracias a sensores y objetos conectados a la red, es uno de los motores del fenómeno insurtech. La gran cantidad de datos acumulados y combinados permite que las aseguradoras sean más eficaces y capaces de gestionar productos diferenciados y con mayor personalización.

Nuevos consumidores

Si bien la tecnología ha allanado el camino para transformar el mundo de los seguros, nada de esto habría sido posible sin un importante cambio de mentalidad de los consumidores: la necesidad de asegurar no solo objetos, sino también estilos de vida, así como la irrupción de nuevos modelos económicos como la economía colaborativa.

Los comparadores de seguros, que permiten conocer el más barato, son el origen de las innovadoras startups que hoy guían al usuario de forma intuitiva y más precisa a través de una oferta muy estructurada para dar en la diana de su elección.

Aquí está otro de los grandes cambios: los consumidores ya no quieren pagar de más por conceptos que no utilizarán, la comunicación es online en lugar de presencial, durante 24 horas al día y sin esperas. En definitiva, insurtech no es solo ofrecer una app, sino que va más allá: se trata de generar una cadena de valor en todo el proceso asegurador.

Nuevos seguros

En esta coyuntura, los contratos de seguros cambian, tal como apuntan los nuevos escenarios que han planteado la tecnología y las nuevas necesidades de los usuarios. Gracias a la confluencia del análisis de datos (big data), el internet de las cosas (IoT por sus siglas en inglés) y los desarrollos tecnológicos que aportan las nuevas compañías se perfila un tipo de contrato inteligente que se ejecuta automáticamente cuando se dan las condiciones prefijadas, sin necesidad de arbitraje puesto que el sistema descansa sobre una base de datos o cadena de bloques (blockchain) pública, transparente e imposible de falsificar.

Además, la existencia de dispositivos electrónicos y varios mecanismos para recopilar datos, por ejemplo, sobre la condición física del cliente, el tipo de conducción o el estilo de vida saludable, darán –en caso de que el usuario autorice a compartir todos estos datos– un vuelco impensable a los nuevos seguros. Al poder medir mejor el riesgo, las aseguradoras pueden ofrecer soluciones personalizadas a cada cliente.