La gobernanza democrática constituye una de las características esenciales del modelo mutualista. Las personas mutualistas son destinatarias de protección, titulares de derechos y miembros de una comunidad organizada. Esta condición les permite intervenir en las decisiones que orientan el presente y el futuro de la entidad.

Trasladar este principio a la práctica exige una atención constante.

La participación incluye el derecho de voto, la asistencia a las asambleas, el acceso a información comprensible, la capacidad de deliberación y la existencia de canales de escucha. También requiere una cultura institucional que reconozca a las personas mutualistas como parte activa del proyecto compartido.

Más allá del cumplimiento formal

Los estatutos, las asambleas y los procedimientos de votación proporcionan legitimidad, seguridad jurídica y unas reglas comunes para la toma de decisiones.

La calidad de la participación depende también de las condiciones en las que se ejercen estos derechos.

Una persona puede disponer de la documentación correspondiente y encontrar dificultades para comprender qué se decide. La información puede ser completa desde un punto de vista técnico y, al mismo tiempo, resultar poco accesible o difícil de relacionar con las consecuencias concretas de cada opción.

Por ello, la calidad democrática de una mutualidad puede valorarse a partir de varios elementos: la existencia de canales de participación, su accesibilidad, la claridad de la información y la utilidad real de las aportaciones.

Informar también es explicar

La transparencia es una condición esencial para participar. Incluye el acceso a la documentación y la capacidad de comprenderla.

Cuando una decisión afecta a las prestaciones, las aportaciones, los servicios o el equilibrio futuro de la entidad, conviene explicar:

· qué problema se quiere resolver;

· qué alternativas se han valorado;

· qué consecuencias puede tener cada opción;

· qué criterio orienta la propuesta;

· y de qué manera se protege el interés del conjunto.

El lenguaje claro se convierte así en una herramienta de gobernanza. Permite hacer accesibles cuestiones complejas manteniendo el rigor y la precisión.

Una institución que explica bien facilita una participación más informada y refuerza la confianza en los procesos de decisión.

Escuchar antes de decidir

La participación también necesita espacios de escucha.

La asamblea general es el espacio soberano de decisión. A su alrededor, otros canales pueden ampliar la relación entre la mutualidad y las personas que forman parte de ella.

Las encuestas, las sesiones informativas, los grupos de trabajo y las herramientas digitales pueden ayudar a identificar preocupaciones que difícilmente surgirían en una única reunión anual.

Estos canales enriquecen la labor de los órganos de gobierno.

La escucha continuada permite detectar nuevas necesidades, valorar la experiencia de las personas mutualistas y anticipar posibles dificultades. También ayuda a comprender que una misma decisión puede tener efectos distintos según la edad, el territorio, la situación familiar o el grado de vinculación con la entidad.

El retorno forma parte de la participación

La confianza también depende de saber qué ocurre después de haber participado.

Cuando una persona responde a una consulta, formula una propuesta o expresa una preocupación, espera conocer el tratamiento que ha recibido su aportación. Cada propuesta puede generar una respuesta distinta, de acuerdo con las posibilidades y las responsabilidades de la entidad.

Este retorno puede adoptar formas sencillas:

· resumir las principales ideas recogidas;

· explicar qué propuestas se han incorporado;

· justificar los criterios aplicados a las propuestas descartadas;

· o indicar los pasos previstos a continuación.

Una respuesta clara refuerza la percepción de que la escucha es real y de que la contribución de las personas tiene un valor institucional.

Participar implica asumir responsabilidades

El mutualismo articula derechos y corresponsabilidades.

Participar permite expresar necesidades y defender intereses legítimos. También implica comprender que las decisiones deben preservar el equilibrio del conjunto, la sostenibilidad de la entidad y la continuidad de la protección en el tiempo.

Esta dimensión resulta especialmente relevante en las organizaciones que gestionan riesgos compartidos.

Las preferencias individuales conviven con necesidades diversas y recursos limitados. Algunas decisiones pueden resultar adecuadas a corto plazo y generar dificultades en el futuro. La deliberación ayuda a valorar estos equilibrios con una mirada más amplia.

La participación madura combina la defensa de las necesidades propias con una comprensión del interés mutual.

El papel de la tecnología

Las herramientas digitales pueden ampliar la participación, facilitar el acceso a la información y permitir la intervención de personas alejadas de los espacios presenciales.

La calidad democrática de estas herramientas depende de su diseño y de las condiciones de acceso.

Una plataforma puede facilitar consultas, votaciones o sesiones virtuales. También puede generar dificultades para las personas con menores competencias digitales, con problemas de accesibilidad o con una conectividad limitada.

La tecnología debe ampliar las posibilidades de participación. Para conseguirlo, conviene incorporar asistencia, criterios de accesibilidad y canales alternativos.

Una cultura institucional

La participación efectiva depende de los estatutos, de los procedimientos y de las herramientas disponibles. La cultura institucional completa este marco.

Una mutualidad participativa comparte información con tiempo, escucha antes de decidir y explica los criterios aplicados después de cada decisión.

También reconoce la pluralidad interna, acoge el desacuerdo expresado con respeto y reserva tiempo para la deliberación.

La gobernanza democrática puede requerir procesos más pausados. Esta dedicación genera legitimidad, corresponsabilidad y confianza.

Una participación con sentido

El futuro del mutualismo dependerá de su capacidad para mantener vivas las estructuras de gobernanza y hacerlas significativas para las nuevas generaciones.

Esto exige definir con claridad los ámbitos de participación, los canales disponibles y el efecto que pueden tener las aportaciones.

Participar es formar parte de las decisiones que sostienen la protección compartida.

En una mutualidad, cuidar la participación también es cuidar la institución.

  • Las jornadas se celebraron en el Campus Fundació Sanitària Mollet los días 23 y 24 de octubre.
  • Mutua Mollet fue la entidad anfitriona del evento, que cada edición elige la sede de una mutualidad diferente.
  • La alcaldesa de Mollet del Vallés, Mireia Dionisio, en su discurso inaugural destacó que «queremos entender la salud como un proyecto colectivo».

Barcelona, ​​28 de octubre de 2025

El encuentro anual de las mutualidades de Cataluña ha sido un éxito de participación con un centenar aproximado de asistentes, entre equipos directivos y comerciales de aseguradoras de previsión social de todo el territorio. El objetivo, como en últimas ediciones, estaba muy claro: reflexionar sobre el presente y el futuro del movimiento mutualista en Cataluña.

En las jornadas se trataron diversos temas como la inteligencia artificial (IA), el liderazgo sistémico, la macroeconomía, la economía humana, la salud planetaria, innovación, biomedicina y tecnología y los retos legales y éticos, que fueron impartidos por ponentes y especialistas de primer nivel, de los que destacamos el director general de Política Financiera y Aseguranzas y Tesoro del Departamento de Economía y Finanzas de la Generalidad de Cataluña Josep M. Sánchez; el fundador de Invivo Partners (fondo inversor especializado en salud), Lluís Pareras; la directora del Centro de Salud Planetaria de la Fundación Sanitaria Mollet, Marta Pahissa; el director del área de Macroeconomía del Instituto de Estudios Financieros (IEF), Josep Ramon Aixelà y profesores representantes de la Escuela de Negocios EADA, Josep M. Coll, Franc Ponti y Carles Brugarolas.

La inauguración corrió a cargo de Josefa Milà, presidenta de la entidad anfitriona, Mútua Mollet; la Alcaldesa de Mollet del Vallés, Mireia Dionisio y del presidente de la Federación de Mutualidades, Jordi Busquet, quien en su intervención final destacó que «la tecnología es importante, pero lo que queremos es hablar de personas». También reconoció que «hay que generar espacios de confianza si queremos cooperar para competir. La confianza debe trabajarse».

Por otra parte, el director general de la Federación de Mutualidades, Cristóbal Sarrias, en su conferencia «Mutualidades e inteligencia artificial: retos legales, éticos y oportunidades» señaló que «La inteligencia artificial es una oportunidad para reforzar los valores mutualistas: poner la tecnología al servicio de la confianza, la transparencia y el bienestar de las personas.» Finalizó indicando que “El reto no es sustituir la proximidad humana, sino utilizar la innovación para fortalecerla y garantizar una previsión social más justa, eficiente y responsable.”

Al margen de las conferencias, los asistentes al encuentro pudieron disfrutar de una actividad social con una visita guiada por los espacios más inéditos del Circuito de Catalunya.

Este tipo de actividades y propuestas contribuyen a fortalecer los vínculos y fomentar la colaboración entre los representantes de las distintas mutualidades, haciendo que cada edición sea una nueva experiencia.

El Encuentro anual de Mutualidades de Cataluña se ha consolidado como un espacio clave para la reflexión, la cooperación y la innovación dentro del movimiento mutualista, reafirmando el compromiso del sector con el bienestar y el progreso de la sociedad catalana.

Estas entidades sin ánimo de lucro, arraigadas en el territorio y gestionadas democráticamente, se convierten en una alternativa creciente al modelo asegurador tradicional.

En pleno debate sobre la necesidad de una economía más justa, transparente y centrada en las personas, las mutualidades están ganando protagonismo. Estas entidades aseguradoras sin ánimo de lucro ofrecen coberturas en salud, vida, entierro y otros seguros personales, con una visión social, solidaria y arraigada en el territorio.

Las mutualidades, sociedades de personas, destinan sus excedentes a fortalecer la entidad, mejorar sus servicios y desarrollar proyectos de interés colectivo. Además, las personas mutualistas no son solo usuarias, sino que también participan de forma activa en la gobernanza democrática de la entidad.

Este modelo, que pone a las personas en el centro, se alinea plenamente con los principios de las finanzas éticas: transparencia, participación, impacto social y retorno al territorio. Las mutualidades no solo cubren riesgos personales, sino que contribuyen a la construcción de una sociedad más cohesionada y resiliente, con servicios accesibles y adaptados a las necesidades reales de la ciudadanía.

Con una trayectoria centenaria y una clara vocación de servicio público, las mutualidades se erigen hoy como alternativa ética, sostenible y comprometida con el bien común.

El acto contó con la participación de 200 personas y sirvió para debatir y reflexionar sobre el desarrollo de la Ley de la Economía Social y Solidaria de Cataluña que está en tramitación parlamentaria.

La jornada ha sido organizada un año más por la Red de Economía Solidaria (XES) y otros agentes clave del sector. El Born Centro de Cultura y Memoria Sala Moragues ha acogido el evento este miércoles 18 de junio.

Barcelona, ​​20 de junio de 2025

El director general de la Federación de Mutualidades, Cristóbal Sarrias, ha participado en la mesa redonda organizada en el marco de la Jornada MiradESS como representante de una entidad que forma parte de la Asociación Economía Social Cataluña (AESCAT). En este encuentro ha destacado que el proceso de elaboración del proyecto de Ley de la Economía Social y Solidaria de Cataluña ha sido muy largo y duro. Han sido seis años durante los cuales se han dedicado muchos esfuerzos para conseguir que «la ley recoja las diversas realidades».

Sarrias, junto con otros representantes de la AESCAT, ha pedido que se agilice la tramitación parlamentaria y ha señalado que el consenso existente dentro del sector es clave y determinante para que el texto llegue a buen puerto.

El objetivo de la jornada MiradEES

La Jornada MiradESS quiere ser un espacio abierto a todas las entidades, instituciones públicas y ciudadanía interesadas en construir de forma colectiva leyes que respondan a las necesidades de un territorio como Cataluña.

Este año, al margen de la mesa redonda sobre el desarrollo de la Ley de la Economía Social y Solidaria de Cataluña, también se ha debatido sobre el pasado y el presente de la economía social y solidaria. Una charla en la que han participado Laura Peracaula, codirectora general de Suara Cooperativa, David Fernández, periodista y activista social, y Jaume Salmeron, exteniente alcalde de Arbúcies.

Los tres han reflexionado y hablado sobre las dificultades de crecimiento, los retos de futuro de la economía social y solidaria y su transversalidad en todos los sectores. También de la relación con las nuevas tecnologías.

La futura ley de la ESS

El objetivo de la futura normativa es crear un marco jurídico que regule la actividad de las empresas, cooperativas y entidades que forman parte. También crear un registro oficial de entidades de la ESS que cumplan unos criterios y características específicas; y la creación de puestos de trabajo estables y locales.

El modelo ético de organizaciones de la ESS

Las empresas y entidades que forman parte de la ESS en Cataluña suman más de 7.400 organizaciones, 140.000 empleos y una facturación total de 8.000 millones de euros.

En concreto, las entidades pertenecientes a la Federación de Mutualidades de Cataluña reinvierten los beneficios en mejoras y servicios para sus mutualistas.

La Jornada MiradESS ha contado con la participación de la directora general de Economía Social y Responsabilidad de las Empresas del Ministerio de Trabajo y Economía Social, Aicha Belassir Khayati. La clausura ha corrido a cargo de Paco Ramos, secretario de Trabajo de la Generalitat de Cataluña. Al acto también asistieron sindicatos y la PIMEC.

El presidente de la Federación, Jordi Busquet y el director general, Cristóbal Sarrias, han asistido a la última votación parlamentaria acompañados de otros miembros de la Asociación Economía Social Cataluña (AESCAT)

Barcelona, ​​5 de junio de 2025

El Parlamento de Cataluña ha aprobado el inicio de la tramitación de la futura Ley de Economía Social y Solidaria con amplio consenso de la mayoría de los grupos parlamentarios. En la votación ha estado presente una comitiva de AESCAT con los representantes de la Federación de Mutualidades de Catalunya, Jordi Busquet y Cristóbal Sarrias.

Busquet destacó que el inicio de la tramitación supone el reconocimiento institucional de la economía social y solidaria (ESS) como un modelo clave para el futuro socioeconómico del país.

Durante la intervención en el pleno del consejero de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, este ha anunciado dos objetivos que se marca el Gobierno: situar a la ESS dentro de la estructura económica del país y convertirla en una de las patas fundamentales del progreso y la cohesión social en Cataluña.

La finalidad de la futura ley de la ESS

El propósito de la futura normativa es crear un marco jurídico que regule la actividad de las empresas, cooperativas y entidades que forman parte. También crear un registro oficial de entidades de la ESS que cumplan unos criterios y características específicas. De esta forma, instituciones públicas y consumidores podrán priorizar la contratación de servicios con organizaciones que tengan valores éticos.

El texto permitirá la creación de puestos de trabajo estables y locales; impulsará una economía más arraigada en el territorio, apostando por la sostenibilidad y el bienestar colectivo; y fomentará un modelo basado en valores como la participación, la igualdad y el bien común.

El modelo ético de organizaciones de la ESS como la Federación de Mutualidades

Las empresas y entidades que forman parte de la ESS en Cataluña suman más de 7.400 organizaciones, 140.000 empleos y una facturación total de 8.000 millones de euros.

En concreto, las entidades que pertenecen a la Federación de Mutualidades de Cataluña reinvierten los beneficios en mejoras y servicios para sus mutualistas, están formadas por personas, toman las decisiones de forma democrática y priorizan el interés colectivo por encima del capital.

La futura ley de la ESS, que reconocerá el esfuerzo de organizaciones como la Federación de Mutualidades, sigue ahora su tramitación parlamentaria que culminará con la aprobación de un marco legal pionero en Cataluña para impulsar este modelo socioeconómico.

Barcelona, 2 de Juny 2025

La Federación de Mutualidades de Cataluña presenta los datos del sector en la Asamblea Anual

La Asamblea General Ordinaria de la Federación de Mutualidades de Cataluña, ha analizado las actividades del sector durante el año 2024 y ha presentado las novedades en los servicios de la entidad. Un encuentro que también ha servido para aprobar sus cuentas anuales.

En el Estudio anual comparativo de los datos del sector 2024 se mantiene la tendencia de crecimiento, con un volumen de primas de 317 millones de euros, un 11,19% por encima del ejercicio anterior.

Del total, 130 millones de euros corresponden a los ramos personales de «no vida» y 187 millones a los ramos personales de «vida».

Las mutualidades de previsión social, un modelo singular de seguros éticos en la economía social, ofrecen cobertura y protección a casi dos millones de personas con diversos productos de pólizas personales.

Las provisiones técnicas totalizaron 1.931 millones de euros por unos activos de 2.564 millones, es decir, que la relación de los activos sobre las provisiones técnicas alcanza el 132,78%. El total de fondos propios para dar cobertura al capital obligatorio de solvencia es de 599 millones, lo que supone un superávit de cobertura del 269%.

Lo mismo ocurre con los fondos propios para dar cobertura al capital mínimo obligatorio de Solvencia, que es de 587 millones, suponiendo un superávit de cobertura del 867%.

Cabe destacar también la presentación de la Memoria social del sector, que recoge las actividades de carácter social de las mutualidades federadas y el impacto económico que comporta. Muestra la fuerte implantación de las mutualidades en la sociedad civil y en su territorio, así como el carácter no lucrativo de las mutualidades de previsión social catalanas.

Las actividades descritas en la memoria conllevan una inversión total por parte de las mutualidades, de cerca de medio millón de euros.

El encuentro ha servido para reforzar la colaboración de la Generalitat con entidades del tejido social catalán como la Federación de Mutualidades.

5 de mayo de 2025, Barcelona

El presidente de la Federación de Mutualidades de Cataluña, Jordi Busquet, se reunió el pasado 30 de abril con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, en un encuentro institucional celebrado en el Palau de la Generalitat. A la reunión asistieron también el vicepresidente de la Federación, Carles Aurich; el secretario de la Junta Rectora, Josep Rius, y el director general, Cristóbal Sarrias. Por parte del Govern, ha participado el secretario general de Economía y Finanzas, Juli Fernández.

Durante el encuentro se puso en valor el papel fundamental que desarrollan las mutualidades de previsión social en Cataluña, entidades sin ánimo de lucro que dan cobertura sanitaria y de otros riesgos personales a más de un millón de personas en todo el país.

Por parte de la Generalitat se coincidió en reconocer la función social y económica que estas entidades desempeñan en el tejido territorial del país y ofreció su apoyo, tanto para dar mayor visibilidad a las mutualidades como por el mantenimiento y desarrollo del modelo mutualista en el territorio.

Por otra parte, y como resultado de la reunión, ambas partes acordaron abrir vías de colaboración orientadas al desarrollo de proyectos conjuntos que contribuyan al bienestar colectivo y refuercen la cohesión territorial.