El Montepío es una entidad de carácter mutual, sin afán de lucro, fundada el 14 de marzo de 1930, cuyas prestaciones básicas son la asistencia jurídica, la reclamación de daños y la defensa jurídica en caso de accidente de circulación. Tiene su sede central en Manresa y dispone de delegaciones en muchos municipios de la Cataluña Central.

El Montepío fue inscrito en el Registro Oficial de Mutualidades de Previsión Social Voluntaria de Cataluña con el número 0010 el 11 de diciembre de 1997.

Con la vocación de servicio que históricamente lo ha caracterizado, dispone de una correduría de seguros (Segursoci) que trabaja con las principales compañías nacionales e internacionales.

Uno de los signos de identidad del Montepio de Conductors es su implicación en la seguridad viaria del territorio, la movilidad y las acciones propias de responsabilidad social.

Desde el principio, se ha distinguido históricamente por la implicación social con iniciativas de todo tipo, algunas de carácter solidario. La amplia implantación, sobre todo en las comarcas del Bages, Berguedà, Solsonès, Moianès y Anoia, lo convierten en el referente directo para los miles de asociados y para el conjunto de la población. El concepto de proximidad, siempre arraigado en el Montepío, lo ha llevado a disponer de delegaciones en muchos municipios de la Cataluña Central.

La sede central de la entidad está ubicada desde 1966 en la plaza Sant Jordi de Manresa, donde un equipo de expertos en defensa de los conductores, seguros, seguridad viaria y movilidad atienden a los mutualistas de forma personalizada.

Historia del Montepio de Conductors Sant Cristòfol Manresa-Berga

A finales de los años veinte, cuando empezaban a circular los primeros coches y motocicletas por las vías y calles de las ciudades, un grupo de conductores del Bages y el Berguedà, entonces denominados “chóferes”, constataron que tenían unas necesidades comunes que los unían. Los vehículos motorizados eran un peligro importante y estar ante un volante conllevaba riesgos y responsabilidades.

Así pues, para conducir más tranquilos y evitar posibles problemas en caso de accidente, estos primeros conductores, muchos de ellos profesionales del transporte, decidieron asociarse para disponer de asistencia jurídica y apoyo económico en caso de accidente.

De este modo nació, el 14 de marzo de 1930 y después de dos años de conversaciones, la Associació de Xofers Sant Cristòfol Manresa-Berga, que en 1964 adoptó la denominación actual de Montepio de Conductors. En el momento de su fundación, la entidad se instaló en el Café Majestic de la Muralla de Carme. Posteriormente, diferentes céntricos edificios de la ciudad acogieron la sede de la entidad hasta las actuales instalaciones de la plaza Sant Jordi, que se inauguraron en el mes de abril del 1984.

Desde sus inicios, el Montepío fue ampliando el número de servicios ofrecidos con el principal objetivo de dar el máximo de beneficios posible a los asociados. Ya en 1934 se consideró conveniente proporcionar subsidios de defunción, invalidez y vejez y, en 1953, se amplió la oferta con servicios médicos quirúrgicos. Ahora, el Montepio de Conductors da atención integral a los socios con un abanico muy amplio de seguros. Además, es líder en estudios de seguridad viaria en nuestras comarcas y participa en entidades que velan por la movilidad y la prevención de accidentes.

La visión abierta y avanzada que ha caracterizado siempre al Montepío ha permitido que, prácticamente desde sus inicios, pudiera ofrecer a sus socios cobertura en todo el Estado a través del Intercambio de Mutualidades de Conductores de Automóviles de España (IMCAE), institución de la que fue promotor y que ha presidido en diferentes periodos. En el ámbito internacional, el Montepío ha ejercido un papel impulsor de la Unión Internacional de Conductores (UICR) y de la Unión Iberoamericana de Conductores de Automóviles (UICA).

El Montepío ha trabajado de firme para crear delegaciones en un gran número de pueblos de la Cataluña Central con el objetivo de prestar un servicio próximo al asociado. Durante la década de su fundación, se abrieron las primeras oficinas en Berga y, entre los años cuarenta y cincuenta, se gestionaron delegaciones en numerosas localidades de las comarcas del Bages, Solsonès, Anoia, Osona y Berguedà. En este mismo periodo, la entidad se hizo cargo de las oficinas de Solsona e Igualada.

Además de centrar sus esfuerzos en el apoyo y asesoramiento a los conductores de todas las comarcas centrales de Cataluña, el Montepio de Conductors se ha implicado también, en diferentes momentos históricos, en asuntos de carácter social y ciudadano como la organización de actos a favor del antiguamente conocido Sanatori de Sant Joan de Déu, el Hospital de Sant Andreu o la Cruz Roja. Además, en 1975 dirigió la campaña benéfica de Ampans, la más importante desarrollada en el Bages a favor de los minusválidos, que adquirió gran popularidad bajo el lema de “Sol de amor en Comabella”.

El Montepío organiza periódicamente actividades, entre las que destaca la tradicional bendición por Sant Cristòfol.

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